De vez en cuando, la industria del cine nos regala esas películas que, tras verlas, permanecen con nosotros durante años. A veces ocurre por la fuerza de su guion; otras, por interpretaciones capaces de estremecer al espectador; y en ocasiones, por una sola secuencia imborrable. En el caso de la película que nos ocupa hoy, el impacto nace de la suma de todos estos elementos, a los que se añade un factor decisivo: la originalidad y valentía con la que aborda su premisa central. No es solo una historia bien contada, sino una obra que desafió convenciones, rompió moldes dentro del cine comercial de Hollywood y abrió nuevas lecturas sobre la identidad, la amistad y la libertad femenina en la gran pantalla.
Hoy, en este rincón cinéfilo queremos hablar de un clásico imprescindible del cine contemporáneo: "Thelma y Louise", un poderoso canto a la libertad dirigido por Ridley Scott que llegó a los cines en 1991 y que, décadas después de su estreno, sigue siendo recordado con admiración, emoción y plena vigencia temática. Considerada una de las road movies más influyentes de la historia del cine moderno, la película se ha consolidado también como un referente cultural y feminista, gracias a su mirada sobre la sororidad y la rebelión frente a los roles impuestos.
La historia de Thelma y Louise nos traslada a la Arkansas de comienzos de los años noventa. Allí conocemos a las dos amigas protagonistas: Thelma (Geena Davis) y Louise (Susan Sarandon). Thelma es una mujer de poco más de treinta años que vive sometida a la voluntad de Darryl, su marido, un hombre autoritario, machista y condescendiente que la trata como si fuera incapaz de tomar decisiones propias. Louise, por su parte, arrastra una vida marcada por la frustración: trabaja como camarera en una cafetería, mantiene una relación inestable con su novio músico y carga con un pasado que ha moldeado su carácter fuerte y desconfiado. Ambas, atrapadas en rutinas asfixiantes y expectativas sociales restrictivas, encontrarán en un aparentemente inocente viaje de fin de semana la oportunidad de romper con todo aquello que las limita.
Un fin de semana ambas amigas deciden tomarse un respiro marchando ellas solas a una casa de montaña. Durante el camino y aprovechando las primeras horas de libertad, paran en un bar y se desmelenan bebiendo. El infortunio se cruza en su camino, ya Louise salva a su amiga de una violación matando a su agresor. Presas del pánico deciden lanzarse a la carretera y cruzar la frontera con México.
Forzadas por el nuevo destino, Louise debe ponerse en contacto con su amigo Jimmy para que le haga llegar dinero a Oklahoma. De camino a dicha ciudad, conocen al joven y embaucador autoestopista J.D. (Brad Pitt) quien después de una noche loca con Thelma, les roba el dinero que ambas acaban de recibir de Jimmy.
Perdidas y de nuevo en un callejón sin salida, a Thelma no le queda más remedio que atracar un supermercado de carretera para así poder continuar su camino a México, dejando eso sí, un reguero de delitos y rastros para que la policía se les acerque cada vez más. Aunque como ya os podéis imaginar, nosotros dejaremos aquí nuestra sinopsis de “Thelma y Louise” y daremos paso a nuestra crítica más técnica.
Técnicamente “Thelma y Louise” es una película sorprendente tanto por su temática, como por la forma de abordar la misma, así como también, por la forma como Ridley Scott (el director de la cinta) mezcla magistralmente varios géneros cinematográficos, desde la road movie, hasta el cine policiaco, pasando por el drama o el western, sin olvidar en ningún momento la lucha por la libertad de dos mujeres maltratadas por la vida y los hombres que en algún momento se han cruzado con ellas.
Interpretativamente, en “Thelma y Louise” estamos ante un duelo de titanes entre Susan Sarandon y Geena Davis quienes se meten en la piel de las atormentadas amigas en busca de su libertad y nos hacen creer sus personajes, sufriendo por ellas, ayudándolas a pisar el acelerador del viejo Ford Thunderbird para cruzar el oeste americano. ¿Los secundarios? Pues realmente, unos trabajos remarcables también, tanto para el debutante Brad Pitt en su papel de ladrón pícaro, como para Harvey Keitel haciendo de “poli bueno”. Sin lugar a dudas, un auténtico éxito de casting.
Han corrido ríos de tinta sobre “Thelma y Louise”. Hay quienes han querido ver un alegato a feminista o hasta le han buscado un trasfondo lésbico, aunque en realidad, quizá Thelma y Louise solo sea la historia de dos heroínas anónimas que, en un momento determinado, abandonan sus infumables vidas para adentrarse en el violento mundo del oeste americano para buscar uno de sus derechos básicos, la libertad.
Os tenemos que asumir que, nos ha encantado “Thelma y Louise”. Aunque tenga ya más de 25 años, continua siendo una película vigente y actual que todo el mundo debería ver, como mínimo una vez en la vida. Nuestra nota final para “Thelma y Louise” es de un 8.5 sobre 10.
“Thelma & Louise” – USA – 1991
Dirigida por: Ridley Scott
Duración: 128 minutos
Género: Acción, Drama, Amistad



